Lectura de Registros Akashicos

Muchas personas se refieren a los Registros Akashicos como las memoria del Alma, del universo y otros se refieren a ellos como el Libro de la Vida. Realmente, el nombre es lo de menos: el protagonismo se lo llevan los resultados, las respuestas y todo lo que podemos recibir cuando conocemos un poco más.

En los Registros Akáshicos está escrito el pasado, el presente y las posibles potencialidades del futuro. Todo está escrito, la información que se va recibiendo es una guía para ayudar a la persona que recibe la lectura a entender y poder modificar patrones y creencias que ocupan su vida aquí y ahora… Y lo cierto es que las respuestas son realmente fáciles de revelar.

¿Cómo? A través de una lectura de Registros Akáshicos que realizan personas (lectores) que han sido iniciados en esta técnica de sanación y que tiene por objetivo conocer todo aquello que está causando un desequilibrio.

Lectura de Registros Akáshicos: ¿qué es y para qué sirve?

El nombre de “Registros Akáshicos” (RA), no es casualidad. Akáshico, en sánscrito, está compuesto de Akasha, sustancia energética de la cual emana toda vida (espacio cósmico, vehículo de luz), y Registro (o Archivos) ya que el objetivo es grabar y registrar todas las experiencias de la vida.

Entonces, cuando realizamos una Lectura de Registros Akáshicos, estamos atrayendo nuestro pasado y nuestro futuro al momento presente. Accediendo a los Registros Akáshicos podemos identificar, liberar y nutrir todo aquello que hemos creado… Y es así como comenzamos a crear nuestro propio presente.

Los RA nos ayudan a descubrir la verdadera razón por la cual estamos encarnados aquí y ahora, las oportunidades para crecer, qué dirección tomar. También nos ayuda a manifestar nuestro verdadero potencial. Y para eso,  necesitas tener en cuenta 6 aspectos fundamentales:

1) Un campo energético equilibrado y mente, emoción, cuerpo y espíritu alineados.

2) Un buen enraizamiento

3) El cuerpo físico sano para que pueda albergar la alta vibración del espíritu.

4) Estar sin heridas abiertas del pasado, excesivos temores, preocupaciones, ansiedad o dudas.

5) Claridad acerca de nuestro aporte único e irrepetible.

6) La perseverancia y disciplina para concretar los objetivos y anhelos del alma.

Y todo eso puede lograrse a través de una lectura de Registros Akáshicos.

Acceder a los Registros Akáshicos nos puede ayudar enormemente en nuestro crecimiento personal y en nuestra evolución, pues la información que podemos obtener de ellos precisamente es una información evolutiva que nos ayuda a lograr el entendimiento de los numerosos porqués de lo que ocurre en nuestra vida.

La información que se nos facilita al interactuar con los Registros es una información que propicia la comprensión, el entendimiento y el conocimiento de uno mismo y del entorno que nos rodea, las respuestas que obtenemos de los Registros nos permiten realizar aquellos aprendizajes que nos causan malestar en menor tiempo, reduciendo así nuestro sufrimiento.

La información que obtenemos nos permite lograr una mayor comprensión de las cosas que nos ocurren, de los patrones que se repiten en nuestra vida y de todo aquello que nos causa sufrimiento, permitiéndonos, de esta manera, superar los obstáculos de forma más fácil y de manera menos dolorosa.

¿Cómo sé si lo necesito?

Cualquier persona, desde los 18 años de edad, puede someterse a una Lectura de Registros Akáshicos, pero especialmente es útil para ti si…

– Te encuentras en una “crisis de vida” y necesitas una orientación.

– Quieres conocer tu propósito de vida

– Repites conflictos y quieres conocer cuándo y cómo se originaron (y lo más importante: cómo solucionarlo).

– Estás en una crisis espiritual y quieres conectarte a los maestros ascendidos para pedir consejo.

Y en definitiva, si vives en desequilibrio y te gustaría tener una mayor armonía para vivir mejor y lograr todo lo que deseas.

¿Cómo se lleva a cabo una Lectura de Registros Akáshicos?

Se trata de un proceso que abarca varios aspectos:

1) Se hace una relajación muy sencilla donde entras en un estado mayor de conciencia.

2) Se recibe información de manera canalizada de preguntas que el consultante trae en la sesión (entre 2 a 8, aunque depende de cada caso).

3) Se produce una limpieza energética en la persona (sanación akáshica).

4) Se toma consciencia de bloqueos, patrones y creencias limitantes que puedan existir y que frenan el proceso de crecimiento personal y que después durante la sesión se pueden trabajar de forma terapéutica.

5) Siempre se trabaja desde el presente actual y para nada es una técnica adivinatoria.

6) Se recomienda grabar la sesión para después recordar la información, así que es importante que si puedes grabes la sesión con una grabadora, mp3 o celular.

7) La duración aproximada es de una hora, ¡hay casos que se necesita un poco más!

El objetivo de una Lectura de Registros Akáshicos es entender plenamente el presente desde un punto de vista más evolucionado. Se trata de que puedas recibir la información que necesitas y que estás en condiciones de asimilar. Y desde este momento se sanan miedos, angustias y bloqueos de esta vida y otras pasadas. Al sanar internamente, las situaciones de tu entorno comenzarán a resolverse y tu forma de vivirlas cambiará. Partimos de que en alguna de las vidas pasadas ya resolvimos problemas similares a los actuales, ya tuvimos un cuerpo sano y fuerte, ya sabíamos manifestar la abundancia y plenitud.

Este potencial sigue estando en nosotros, está en el ADN, el Registro Akáshico y ésta sabiduría se puede recuperar y activar. Se trata de identificar dónde están las trabas, identificarlas y desbloquearlas mediante el canto armónico y la alineación energética; sobre todo en cuatro partes:

1) La parte trasera del campo: representa el pasado, los dolores, heridas y miedos.

2) La parte izquierda del campo: representa el recibir, la posibilidad de recibir abundancia.

3) La parte derecha del campo: el dar y fluir.

4) La parte delantera del campo: las potencialidades futuras y temores con respecto al futuro; posibilidades y barreras para manifestar la grandeza y maestría de vida.

¿Cómo me preparo para la Lectura de Registros Akáshicos?

Puedes identificar qué parte de tu vida quieres sanar y traer algunas preguntas (personales o profesionales), cuyas respuestas estás buscando desde hace un tiempo. Por ejemplo:

– ¿Cuál es el propósito de mi vida?

– ¿Cuáles son las barreras que impiden la implementación de mi pleno potencial?

– ¿Cómo lograr los ingresos necesarios para mí en este momento?

– ¿Cómo superar los obstáculos que enfrento actualmente?

– ¿Cómo lograr vivir una vida equilibrada, plena y llena de abundancia?

– ¿Cómo expresar mi maestría de vida?

Estamos directamente conectados con nuestro Registro Akáshico a través del ADN, dónde se encuentra todo nuestro potencial latente, las capacidades multidimensionales ocultas. Ya es hora de aprender cómo usar estas potencialidades, como conectarnos con nuestras propias células,  como honrar el cuerpo que es el templo para nuestra alma y unir mente, emoción, cuerpo y espíritu. La plenitud, prosperidad y el bienestar los llevamos dentro, solo hace falta alinear las células y los diversos aspectos de nuestro ser con la conciencia, nuestro cuerpo espiritual para acceder a la salud plena y facilitar la presencia de una mente calmada.

Todas las informaciones del alma se cargan al ADN que está directamente conectada con la Tierra, nuestra querida Gaia. Todas nuestras experiencias, pensamientos, emociones dejan una impronta energética en un plano sutil de Gaia. Nada de lo que hacemos, pensamos, sentimos y experimentamos queda fuera del registro; cada aprendizaje, cada superación, cada acto amoroso hace una diferencia para ella. Sea el caso que ningún ser humano reconozca nuestra presencia y nuestro esfuerzo, tanto Gaia como el reino angelical, si lo están haciendo.

 

Pide hoy una lectura de tus Registros Akashicos o si deseas aprender, pregúntanos cuando es el nuevo curso de formación. Estamos para honrarte y ayudarte en este camino.

Previa cita al 3984118.

Inversión: 75.00 una hora y media 

Quienes son los Maestros Ascendidos

Ellos inspiran, auxilian, protegen e iluminan a la humanidad, y son los que deciden qué hacer con la evolución de nuestro planeta, pues se encargan de hacer cumplir la voluntad de Dios sobre la Tierra.

Ellos, a través de los siglos, han venido y encarnado en la Tierra, develando las verdades de la vida. Ejercen todos ellos el poder Divino en todos los tiempos, porque están concentrados con una determinación inflexible en la gran Presencia Divina.

Manifiestan la Perfección Divina y, de esta manera, todo Poder les pertenece.

Cuando Jesús dijo:

“EN VERDAD YO OS DIGO, LAS OBRAS QUE YO HAGO LAS HARÉIS Y MÁS GRANDES”, sabía Él de lo que hablaba. Vino Él para demostrar que cada ser humano, en la Tierra, puede lograr y expresar la Maestría y Soberanía consciente.

Dio el ejemplo de la Soberanía de los Maestros Ascendidos y probó a la humanidad que es posible para todos llamar al Yo Divino en acción y controlar así conscientemente todas las cosas humanas.

Los grandes Maestros Ascendidos, estos Seres de Amor, de Luz y de Perfección que han guiado la expansión de la Luz en la humanidad desde el origen de ésta en el planeta, no son un producto de la imaginación.

Son seres reales, visibles y tangibles: gloriosos, vivos y animados con tal Amor, tal Sabiduría y tanto Poder como la mente humana no puede concebir.

Por doquier en el Universo, cumplen ellos libre y naturalmente todo lo que el hombre ordinario considera como sobrenatural.

Son Ellos los guardianes de la raza; su tarea es la de educar y ayudar al ser individualizado a que desarrolle su consciencia más allá de la expresión de los humanos ordinarios.

Entra este así, de esta manera, en posesión de sus atributos supra-humanos y lo mismo que los estudiantes pasa de la instrucción primaria a los grados Universitarios, el discípulo de un Maestro Ascendido pasa del estado humano común a la plena y continua expresión de su Divinidad.

UN MAESTRO ASCENDIDO ES UN SER INDIVIDUALIZADO QUE, POR UN ESFUERZO CONSCIENTE, HA DESARROLLADO BASTANTE AMOR Y PODER EN SÍ MISMO COMO PARA ROMPER LAS CADENAS DE TODAS LAS LIMITACIONES HUMANAS.

De esta manera liberado, digno es de manipular fuerzas que están más allá de la experiencia humana. Se identifica Él con la Omnipresencia Divina, la Vida.

Todas las fuerzas y todas las cosas obedecen, porque Él es un Ser dotado de libertad y consciente del Yo Divino, controlando todo por la manipulación de su Luz interior.

Un Maestro Ascendido es capaz de ayudar a los que vienen a ponerse bajo su dirección, por la Radiación o la Efusión de esta Luz que es verdaderamente su propia “Esencia luminosa de Amor Divino”.

Cuando tal Radiación se dirige a un discípulo, los cuerpos sutiles de éste sobre todo los cuerpos de deseo, mental y causal, absorben la Esencia Luminosa del Maestro y la Luz de estos cuerpos se intensifican y brillan con mayor fuerza, como una chispa que se transforma en una Llama.

Esta Esencia Luminosa es la más concentrada fuerza del Universo, porque disuelve toda discordia y establece un equilibrio perfecto en toda manifestación.

El Cuerpo del Maestro Ascendido emite continuamente Rayos de esta Esencia Luminosa, disolviendo la discordia terrestre, como los rayos de fuerza llamados luz y calor de nuestro sol físico disuelven la niebla.

La Radiación que los Maestros vierten hacia la Tierra es Energía conscientemente concentrada y habiendo recibido una cualidad determinada, se dirige después hacia el cumplimiento de un fin determinado.

De esta manera y por millares de veces, personas y localidades reciben una protección, que la humanidad es totalmente inconsciente, continúa ésta su existencia ignorando serenamente a sus Protectores y Bienhechores.

En este papel, los Maestros Ascendidos tienen la facultad de cambiar de cuerpo como ordinariamente se cambia de vestidos, porque la estructura celular está siempre bajo control consciente y cada átomo responde a cada una de las directivas de aquellos.

Son libres ellos de emplear uno o varios cuerpos, si lo que quieren realizar lo pide; porque Su capacidad de reunir o de disolver un cuerpo atómico es ilimitado.

Son Ellos la manifestación todopoderosa de toda Sustancia y de toda Energía porque las Fuerzas de la Naturaleza, los cuatro Elementos, son Sus Servidores voluntarios y obedientes. Estos Seres gloriosos, guardianes e instructores de las razas humanas en evolución, son llamados Maestros Ascendidos de Amor, de Luz y de Perfección. Incontestablemente son todo lo que la palabra “Maestro” sugiere.

Manifiestan Ellos, por el Amor, la Sabiduría y el Poder del Yo Divino interior en Acción, su Maestría de todo lo que es humano. Por este hecho, hicieron la Ascensión al plano de expresión por encima de lo humano Divino, la pura, eterna, todopoderosa Perfección. Habiéndose liberado los Maestros Ascendidos de las limitaciones humanas por una efusión de Luz flamígera y, por la actividad de la Ley, son impenetrables a todo pensamiento humano discordante.

Si los seres humanos pudiesen ver sus pensamientos, sentimientos y palabras por doquier en la atmósfera, en el éter, aglomerándose con los que le son semejantes, después volviendo a su emisor, no solamente quedarían estupefactos de su creación, sino que gritarían pidiendo socorro y, a fin de disolver tales creaciones se volverían con determinación hacia su propia Divinidad y en Ella se refugiarían. Pensamientos y sentimientos son cosas vivas y vibrantes.

El que sabe esto empleará su sabiduría y se controlará en consecuencia. El Yo Divino interior es, con relación al yo exterior, lo que Jesús representa con relación a la humanidad que hace sus experiencias en la Tierra.

Él reveló el Registro del Maestro en el mundo exterior y Él es para siempre la prueba viva de que el ser humano es capaz de liberarse de todas las limitaciones y de expresar la divinidad de acuerdo con el Plan Original, porque, en el origen la humanidad vivía en la Libertad y la Armonía.

Cuando los que estudian la Vida y las Leyes del Universo de una manera más profunda que el resto de la Humanidad se hacen conscientes de la existencia de los Maestros Ascendidos desean ir hacia estos grandes Seres a fin de obtener Instrucción de Ellos.

El alma es la que aspira a más Luz: pero el yo externo no realiza en manera alguna sus relaciones con estos grandes Seres completamente divinizados.

Un estudiante sincero, convencido y determinado, puede tener contacto con uno de estos Maestros Ascendidos.

Si el motivo por el que este contacto se busca es la curiosidad o el deseo de asegurarse de si existen o no los Maestros Ascendidos o para obtener la solución de un problema, el contacto jamás se hará porque ellos de ninguna manera se interesan en dar satisfacción al lado humano del estudiante.

Todos sus esfuerzos conciernen a la expansión del Yo Divino interno, a fin de que su poder se intensifique hasta el punto de romper las limitaciones del yo externo que traban sus manifestaciones en los planos mental, emocional y físico, es decir, en pensamiento, sentimiento y acción. Las debilidades y limitaciones hacen el vehículo impropio para ser un instrumento adecuado para la expresión del gran Yo Divino interno.

El cuerpo humano con sus facultades es el “Templo de la Energía Divina” que la gran Presencia divina produce a fin de emplearlo para la manifestación del Plan Divino.

Si la Energía Divina se derrocha para la satisfacción incontrolada de los apetitos y de los deseos del yo externo y si a la Presencia Interior no se le pone en posesión de su vehículo, entonces Ella se retira, privando al yo externo del poder de manipular; la mente y el cuerpo entran en decrepitud, después se disuelven. Es el estado que el mundo llama muerte.

El que busca el contacto con un Maestro Ascendido en el cuerpo visible tangible y vivo, sin haber pasado por una preparación que ponga en concordancia gradualmente su estructura externa y su mente con la del Maestro, es como un alumno del jardín de infancia que pidiera a un profesor de Universidad que le enseñase el ABC.

Los Maestros Ascendidos son en realidad grandes baterías cargadas con un poder y una energía formidables; todo lo que toca la Radiación de Ellos se carga en grado sumo con Su Esencia de Luz, exactamente como una aguja que, puesta en contacto con un imán, toma las cualidades de éste y queda imantada.

La ayuda y la Radiación de los Maestros Ascendidos es un Don de Amor esencial; es por eso que Ellos no emplean jamás su fuerza para obligar.

La Ley del Amor, la Ley del Universo y la Ley de los seres individualizados no permiten a los Maestros tratar el ejercicio del libre albedrio de las individualidades, salvo en los períodos de Actividad Cósmica, cuando el Ciclo Cósmico suplanta al individuo.

En estas épocas es cuando los Maestros Ascendidos pueden dar más asistencia de la habitual.

La Tierra se encuentra ahora en uno de estos ciclos y se da actualmente la más intensa Radiación de Luz que se haya conocido hasta el presente, a fin de clarificar a la humanidad, de restablecer el Orden y el Amor indispensables para el mantenimiento de nuestro planeta y del sistema de mundos a los que pertenecemos.

Todo lo que no se conforma o no quiere conformarse con el Orden, el equilibrio y la Paz que en la Vida de la Tierra deben expresarse en el porvenir, deberá encontrar cualquier otra parte del Universo para allí adquirir la comprensión de la Ley.

Sólo hay un pasaporte que da acceso a la Presencia de los grandes Seres: bastante amor dado al Yo Divino y a los Maestros, unido a la determinación de desarraigar de la naturaleza humana toda discordia y todo egoísmo.

Cuando se está suficientemente determinado para servir exclusivamente a la manifestación del Plan de Vida constructivo, se disciplina la naturaleza humana incluso si la tarea es ardua.

Entonces, automáticamente, será atraída hacia el estudiante la atención de un Maestro Ascendido, y el Maestro, viendo sus esfuerzos, radiará hacia él el valor, la fuerza y el Amor que le sostendrán hasta que llegue a mantener el sentimiento del contacto permanente con su propia Divinidad interior.

El Maestro Ascendido sabe y ve todo lo que concierne al estudiante, porque Él lee claramente el registro hecho en el aura. Revela éste el desarrollo del discípulo; sus puntos fuertes como sus debilidades.

El Maestro Ascendido es la Omnisciencia y la Visión Divinas; nada le está escondido.

El que tiene la ambición de estar en la Presencia visible y tangible del Maestro Ascendido debe comprender que, a menos que se transforme en un sol radiante de Amor, de Luz y de Perfección que el Maestro pueda intensificar y emplear como una parte de sí mismo y dirigir a voluntad y conscientemente no importa donde, de ninguna utilidad será y constituirá una traba y una pérdida de energía para el Maestro.

Si el estudiante no ha disciplinado ya el yo externo, o no está dispuesto a hacerlo, habiendo adquirido la calma mental, sentimientos afables y amorosos y un cuerpo robusto, no constituye una materia que un Maestro Ascendido puede emplear en el Servicio sobre humano que Él cumple.

SI EL ESTUDIANTE NO POSEE UN VEHÍCULO ROBUSTO, BIEN CONTROLADO Y ARMONIOSAMENTE DESARROLLADO, ES INCAPAZ DE COOPERAR CON UN MAESTRO ASCENDIDO Y REALIZAR TODO LO QUE ESTÁ MÁS ALLÁ DE TODA EXPERIENCIA HUMANA.

Si uno de estos Seres Perfectos aceptase a un discípulo desprovisto de estas cualidades, cometería el mismo error que el constructor que hiciera una máquina o una casa con materiales no aprobados. Esta especie de material no resistiría una tensión excepcional, una necesidad urgente o un servicio prolongado.

No sería una prueba de Sabiduría de Amor o de Misericordia, someter a alguien a una experiencia para la cual no tiene el entrenamiento, ni la resistencia requerida.

Como los Maestros Ascendidos son el colmo de la Perfección, no obran sino con Justicia, Amor y Sabiduría.

La actitud del que desea colaborar conscientemente con los Maestros Ascendidos no debe ser:

“Quisiera ir a Ellos para recibir instrucción”, sino más bien:

“Quisiera purificarme, disciplinarme y perfeccionarme; llegar a ser tal expresión de Amor, Sabiduría y Poder para que pueda asistirles y, entonces, seré atraído por Ellos.

Quiero amar con tanta constancia, tan infinita y tan divinamente, que el resplandor de mi Luz les permita aceptarme”.

Corregirse y controlar las fuerzas accesibles a la consciencia humana no se cumple inmediatamente haciendo lo que a uno le plazca, quedando letárgico y dando satisfacción a los sentidos, porque los sentidos del ser humano se desencadenan y lo humano se rebela furiosamente contra la represión indispensable de su naturaleza inferior.

Pero debe esto cumplirse antes de llegar a gobernar las fuerzas del ser, sobre todo las de los sentimientos, a fin de emplearlas y ponerlas en acción exclusivamente bajo la soberanía consciente de la Mente divina.

El proverbio dice: “MUCHOS SON LOS LLAMADOS Y POCOS LOS ELEGIDOS”.

Información de autoría: – Jorge Llorente, instructor de Ciencia Cósmica (Bogotá Colombia)

los 7 Rayos de los Maestros Ascendidos

Una expresión que hace referencia a seres iluminados, los Maestros espirituales son según lo que se afirma en teosofía, seres iluminados que en encarnaciones pasadas fueron humanos ordinarios pero que tras un proceso de transformación espiritual adquirieron un rango más elevado.

La responsabilidad de estos Maestros espirituales ascendidos es, según la teosofía, dirigir, proteger y ayudar a que se expanda la luz en la Tierra, pero cabe aclarar que es el Maestro quien elige al estudiante y no a la inversa y quien supervisa todo ese movimiento de evolución de las almas es Dios.

Maestros Ascendidos de los 7 rayos y sus nombres

Un Maestro ya ha tenido varias encarnaciones y una tras otra hace que se manifieste una tendencia a la devoción a Dios, que en definitiva es la fuente de la “sabiduría infinita”.

Pero, la supervisión de Dios no hace que los Maestros sean “santos” ya que existe el libre albedrío.

La sucesión de encarnaciones le permite a cada Ser que en una encarnación pueda despertar y comenzar su largo camino a la maestría.

Estos Maestros Ascendidos lo son porque la vibración de su alma aumentó su frecuencia vibratoria y eso hace que “vivan” en otro plano de mayor nivel vibratorio o lo que es lo mismo otro mundo en un plano más elevado que no le impide estar en contacto mental con nuestro mundo.

Grandes Maestros y Los 7 rayos

Virtudes, guardianes y regentes

Se conocen siete Rayos cósmicos y cada uno de ellos está dirigido por un Maestro Ascendido. Estos Rayos tienen influencia sobre la humanidad, de hecho han estado involucrados en su evolución a lo largo de la historia. Cada rayo contiene su virtud y un decreto o invocación.

Áreas en las que trabajan los maestros de los 7 rayos

A su vez los Maestros Ascendidos trabajan en distintas áreas y cada una de ellas le ha sido asignada un Maestro en especial:

Primera área de los gobiernos del mundo el Maestro El Morya
Segunda área de la enseñanza y de los maestros el Maestro Koot Hoomi
Tercera área de la cultura está Lady Rowena
Cuarta área del arte Serapis Bey
Quinta área de la ciencia Maestro Hilarión
Sexta área la de la devoción, del misticismo está Juan el Amado

Cómo ascender de vibración

Para ser un Maestro Ascendido es necesario pasar por un proceso que se llama la Ascensión y en primer lugar es necesario conseguir el dominio del plano físico, conocer todo lo relacionado a este plano como son los países, ciencias, culturas y religiones.

Ya en el segundo plano deberá dominar emociones y sentimientos propios y conocer a su vez los sentimientos del mundo emocional de todos los humanos añadiendo a esto las soluciones a sus problemas.

Existe la tercera área o plano que hace referencia al conocimiento del proceso de la mente y por último, el dominio de la energía interna que todos llevamos dentro denominada como Cristo Interno y que es algo de suma importancia para el proceso.

Cuando una persona consigue dominar todos estos campos de vida, pasa por un proceso denominado como de “Ascensión” que se traduce en salir de la rueda de encarnaciones y liberarse conocido en hindú como Samsara.

Un verdadero Maestro es en realidad un alma humana que ha realizado todo el proceso mencionado y que generación tras generación con esfuerzos interiores consigue su objetivo de elevación.

Poderes de los Maestros espirituales de los 7 rayos

Tiene el poder de entrar voluntariamente en conexión con la vida visible e invisible y así adentrarse en la conciencia de aquellos que tienen necesidades.

Con gran poder espiritual de sabiduría y amor en todos los planos, los Maestros Ascendidos tienen acceso a todos los grados de conciencia necesarios para su iluminación y las acciones que deberán desarrollar en el mundo.

Desde el inicio de la humanidad han venido apareciendo Maestros con sus discípulos que siempre tuvieron la misión de renovar el impulso espiritual, pero frecuentemente su aparición se relaciona tras una era de decadencia de la humanidad.

Son “reformadores” y no fundadores de religiones y la teosofía habla de algunos Grandes Maestros como Krishna, Buda, Jesús, Saint Germain, Serapis Bey, Morya y Maitreya, entre otros.

Ellos siempre han tenido un espíritu de apertura con mensajes relacionados a los puntos esenciales que conciernen al hombre y su devenir en la vida.

Los Maestros ofrecen herramientas para que cada hombre pueda librar su propia batalla, portar su propia cruz y vence cada lucha para merecer la propia salvación.

Hombres nacidos entre los hombres, los Maestros Ascendidos fueron predestinados a encarnar la sabiduría divina y dotados de importantes poderes para ayudar a la humanidad, en el transcurso de la historia sus voces se han alzado para despertar al hombre y llevarlo hacia su dimensión espiritual y mostrarle el camino.

Auténticos misioneros, los grandes Maestros ayudan a los hombres a salvarse de sí mismos y los llevan por el sendero hacia la Maestría a través de la palabra y el ejemplo de vida, agrupados en la Jerarquía Blanca estos seres tienen la posibilidad de cambiar el curso de la vida del hombre alentando la promesa de un destino luminoso al que se llega con esfuerzos individuales.